Lunes XXX Semana del Tiempo Ordinario
«Mujer, estás curada de tu enfermedad»
📘 Primera Lectura: Efesios 4, 32.5,1-8
Sean mutuamente buenos y compasivos, perdonándose los unos a los otros como Dios los ha perdonado en Cristo.
Traten de imitar a Dios, como hijos suyos muy queridos.
Practiquen el amor, a ejemplo de Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y sacrificio agradable a Dios.
En cuanto al pecado carnal y cualquier clase de impureza o avaricia, ni siquiera se los mencione entre ustedes, como conviene a los santos.
Lo mismo digo acerca de las obscenidades, de las malas conversaciones y de las bromas groseras: todo esto está fuera de lugar. Lo que deben hacer es dar gracias a Dios.
Y sépanlo bien: ni el hombre lujurioso, ni el impuro, ni el avaro -que es un idólatra- tendrán parte en la herencia del Reino de Cristo y de Dios.
No se dejen engañar por falsas razones: todo eso atrae la ira de Dios sobre los que se resisten a obedecerle.
No se hagan cómplices de los que obran así!
Antes, ustedes eran tinieblas, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de la luz.
📗 Salmo: 1, 1-2.3.4.6
que no sigue el consejo de los malvados,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los impíos,
sino que se complace en la ley del Señor
y la medita de día y de noche! El es como un árbol
plantado al borde de las aguas,
que produce fruto a su debido tiempo,
y cuyas hojas nunca se marchitan:
todo lo que haga le saldrá bien. No sucede así con los malvados:
ellos son como paja que se lleva el viento.
Porque el Señor cuida el camino de los justos,
pero el camino de los malvados termina mal.
📖 Evangelio según San Lucas 13, 10-17
10 Un sábado Jesús estaba enseñando en una sinagoga, 11 y vino una mujer que había estado enferma durante dieciocho años. Ella estaba encorvada y no podía de ninguna manera enderezarse. 12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: “Mujer, estás curada de tu enfermedad”.
13 Él puso sus manos sobre ella, e inmediatamente se enderezó y comenzó a alabar a Dios. 14 Pero el jefe de la sinagoga estaba enojado porque Jesús había sanado en sábado, y le decía a la gente: “Hay seis días en la semana para trabajar. Bueno, vengan en esos días para ser curados, ¡pero no en el día del sábado!”
15 Entonces el Señor le respondió:
“!Hipócrita! En sábado, cualquiera de ustedes va al establo y desata su buey o burro para llevarlo a beber agua; 16 y ahora aquí hay un descendiente de Abraham a quien Satanás encarceló durante dieciocho años. ¿Por qué no debería ser librada de esta enfermedad en el día del sábado?”
17 Los enemigos de Jesús se avergonzaban cuando oían que Él decía estas cosas, pero toda la multitud se alegraba por todas las cosas maravillosas que Él hacía.
TRADUCCIÓN DEL NUEVO EVANGELIZADOR
😇Palabra del Señor


