Sábado XII Semana del Tiempo Ordinario
«Di una palabra»
📘 Primera Lectura: Lamentaciones 2, 2.10-14.18-19
Están sentados en el suelo, silenciosos, los ancianos de la hija de Sión; se han cubierto la cabeza de polvo, se han vestido con un sayal. Dejan caer su cabeza hasta el suelo las vírgenes de Jerusalén. Caf
Mis ojos se deshacen en llanto, me hierven las entrañas; mi bilis se derrama en la tierra por el desastre de la hija de mi pueblo, mientras desfallecen sus niños y pequeños en las plazas de la ciudad. Lámed
Ellos preguntan a sus madres: «¿Dónde hay pan y vino?», mientras caen desfallecidos como heridos de muerte en las plazas de la ciudad, exhalando su espíritu en el regazo de sus madres. Mem
¿A quién podré compararte? ¿A quién te asemejaré, hija de Jerusalén? ¿A quién te igualaré, para poder consolarte, virgen hija de Jerusalén? Porque tu desastre es inmenso como el mar: ¿quién te sanará? Nun
Tus profetas te transmitieron visiones falsas e ilusorias. No revelaron tu culpa a fin de cambiar tu suerte, sino que te hicieron vaticinios falsos y engañosos. Sámec
¡Invoca al Señor de corazón, gime, hija de Sión! ¡Deja correr tus lágrimas a raudales, de día y de noche: no te concedas descanso, que no repose la pupila de tus ojos! Cof
¡Levántate, y grita durante la noche, cuando comienza la ronda! ¡Derrama tu corazón como agua ante el rostro del Señor ! ¡Eleva tus manos hacia él, por la vida de tus niños pequeños, que desfallecen de hambre en todas las esquinas!
📗 Salmo 74(73), 1-2.3-5a.5b-7.20-21
y arde tu indignación
contra las ovejas de tu rebaño?
Acuérdate del pueblo que adquiristeen otro tiempo,
de la tribu que rescataste
para convertirla en tu herencia;
acuérdate de Sión, donde pusiste tu Morada.
Vuelve tus pasos hacia esta ruina completa:
todo lo destruyó el enemigo en el Santuario.
Rugieron tus adversarios
en el lugar de tu asamblea,pusieron como señales sus propios estandartes.
Alzaron sus hachas
como en la espesura de la selva;
destrozaron de un golpe todos los adornos,los deshicieron con martillos y machetes;
prendieron fuego a tu Santuario,
profanaron, hasta arrasarla,
la Morada de tu Nombre.
Ten presente tu alianza,
porque todos los rincones del país
están repletos de violencia.
Que el débil no retroceda lleno de confusión,que el pobre y el oprimido alaben tu Nombre.
📖 Evangelio según San Mateo 8, 5-17
5 Cuando Jesús entró en la ciudad de Cafarnaúm, un oficial romano fue a su encuentro y le pidió, 6 diciendo: “Señor, mi criado está en casa paralizado, sufriendo terriblemente”.
7 Jesús le dijo: “Yo iré para sanarlo”.
8 El oficial romano le respondió: “¡Señor! no soy digno de que vengas a mi casa, solo di una palabra y mi criado será sanado; 9 porque también estoy bajo la autoridad de oficiales superiores y tengo soldados que obedecen mis órdenes, y cuando le digo a uno: ‘Ve’, él va; y si digo a otro: ‘Ven aquí’, él viene, y si le digo a mi siervo: ‘Haz esto’, él lo hace.”
10 Cuando Jesús escuchó esto, se sorprendió mucho y dijo a los que lo seguían: “Ciertamente les digo que ¡nunca he visto tanta fe en ninguno en Israel! 11 Y les digo que muchas personas vendrán del Este y del Oeste y se sentarán a la mesa en el Reino de los Cielos con Abraham, Isaac y Jacob, 12 pero los hijos del Reino serán arrojados a la oscuridad, y allí llorarán y rechinarán los dientes con desesperación”.
13 Luego Jesús dijo al oficial: “Ve a casa y se hará como has creído”. Y en ese momento el criado del oficial romano fue sanado.
14 Jesús fue a la casa de Pedro y vio a su suegra con fiebre. 15 Jesús le tocó la mano y la fiebre se le quitó. Luego se levantó y comenzó a servirle.
16 Después del atardecer, la gente trajo a Jesús muchas personas que estaban dominadas por demonios, y Él, con su palabra, expulsó a los espíritus malignos y sanó a todos los enfermos; 17 esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías: “Tomó nuestras debilidades y llevó nuestras enfermedades” (Isa 53:4).
TRADUCCIÓN DEL NUEVO EVANGELIZADOR


